lunes, 12 de diciembre de 2016

Relatos del año 2016






El año que acababa fue, al igual que casi la totalidad de los anteriores, un año pleno de actividad. Si bien una parte de mi seguía mirando el futuro con temor otra parte se negaba a sucumbir al pesimismo y dejar de disfrutar todas y cada una de las oportunidades que se presentaron en aquel ya lejano 2016. 

Así, a parte de los viajes que pude y pudimos hacer, compartimos encuentros, imágenes, olores, planes y humanidad...



Presentación


El año 2016 lo vivimos y lo viví en once capítulos, no todos reales pero todos importantes, intensos, inolvidables.

1.-El futuro que es el fin, cada vez más cerca. 
-Introduccion. Sueño.
-La Eurovelo 1tramo 1
-La Eurovelo 1tramo 2

2.-La quedada del Garraf. 31/01/2016

3.-Almeria 13/02/2016 AL 16/02/2016

4.-Quedada por los paseos marítimos del baix penedes. 12/03/2016

5.-La costa de Tarragona. 8/5/2016

6.-Pantumacona. 14/5/2016

7.-Un hombre gris. 28/5/2016

8.-Montnegre/Corredor 5/6/2016

9.- L en Catalunya primera parte 3 al 16/7/2016

- L en Catalunya segunda parte 8 al 10/10/2016

10.- La quedada en el Montsec. Vilanova de Meia 24/9/2016

11.- La quedada en el Montsec. Ager




1.-El futuro que es el fin, cada vez más cerca.

Introducción. Sueño.

Sueño que puedo hacer, en el futuro, unas rutas muy especiales: Las Eurovelos.

Soñaba que podría hacer una ruta desde el Cabo Norte hacia mi casa utilizando una de las rutas que existen a nivel Europeo.

Gracias a Carlos:


Me he puesto a imaginar y con ello intentar contemplar esos viaje de ensueño.

Carlos tiene recopilados los tracks de esas rutas completas. Asi que mi idea es la de dividirlos para que puedan seguirse día a día ya sea por mi o por quien quisiera utilizar mi trabajo para su viaje.

La Eurovelo 1, en su primer tramo, recorre la costa de Noruega entre el Cabo Norte y la ciudad de Bergen.

Lo bueno de Noruega es que hay muchas más zonas de acampada que las que son oficiales y no está mal visto utilizar una zona cualquiera para acampar siempre y cuando actúes con la lógica y pensando en los demás.

La gran suerte de las zonas de acampada Noruegas es que no son campings como los conocemos en España por lo que de ir allí no os debe de importar ir a parar a esas zonas en las que existen, en general, diferentes tipos de alojamiento a cual más preparado para lo que debiera de ser un alojamiento en la naturaleza.

Lo malo... que el clima de Noruega solo ayuda en los meses de Junio y Julio... y permite hacer ruta en bici en pocos días de Agosto. 

A mediados de Agosto, en Noruega, y cuanto más al norte... más se siente el frío que ya en ese mes es nuestro frio invernal en la mayoría del pais.

También no es bueno el hecho de que hay que aprovechar, en el norte, cualquier tienda, cualquier lugar que os permita aprovisionaros de comida y de lo que necesitéis como si no fuerais a encontrar, en el resto del día, nada más... y esto es, no una frase, sino una realidad que ves si estás allí o conoces el país.

Los pasos, en barco, son prolongaciones de las carreteras en muchas zonas. Las carreteras, en invierno, desaparecen y no es tan raro ver que forman parte de un mar helado por el que pasan todo tipo de vehículos.

No hay muchas personas en el norte, lo que si que hay son renos, hay aguas escondidas esperando a los que se adentran en los bosques sin muchos conocimientos de la zona, esas aguas esperan como trampas que la naturaleza lleva incorporada al incauto y sobre todo hay, en verano, muchos mosquitos, millones de mosquitos contra los que luchar.

Así que voy a ir colocando algunas de las rutas de la Eurovelo diseccionadas para poderlas hacer en el futuro (eso sería un milagro) y de paso que quien pueda las pueda aprovechar.

La Eurovelo 1-Tramo 1-
De Cabo Norte a Bergen

Dia 1
Día 2
Día 3
Día 4
Día 5
Día 6
Día 7
Día 8
Día 9
Día 10
Día 11
Día 12
Día 13
Días 14 y 15
Día 16
Día 17
Día 18
Día 19
Día 20
Día 21
Día 22
Día 23
Día 24
Día 25
Día 26
Día 27
Día 28
Día 29
Día 30
Día 31
Día 32
Día 33
Día 34




La Eurovelo 1-Tramo 2


Desde Aberden, en Escocia hasta Sagres en Portugal.

En Escocia el viento es el rey, en algunas épocas del año la lluvia es permanete y dificilmente puedes huir de ella.

El Bed & Breakfast es sumamente recomendable porque te permite, en muchos casos, contactar con la poblacion.

No existe una  red de Campings ni tan extensa ni tan versatil.


Día 1
Día 2
Día 3
Día 4
Día 5
Día 6
Día 7
Día 8
Día 9
Día 10 y 11 (barco+pedales)
Día 12
Día 13
Día 14
Día 15
Día 16
Día 17
Día 18
Día 19
Día 20
Día 21
Día 22
Día 23
Día 24
Día 25
Días 26-27
Día 28
Día 29
Día 30





2.- La quedada del Garraf 31/01/2016





Cuando se organiza una quedada y van a venir personas que es la primera vez que aparecen entre nosotros siempre existe un grado de incertidumbre y curiosidad.

Curiosidad no solo de cómo puede ser la persona. En ocasiones la curiosidad también reside en ver la bici que trae.

De la Trek 520, una bici que no se ve mucho en España, hemos hablado en ocasiones en el foro de rodadas pero… era la primera vez que la iba e íbamos a ver en directo. 

No ha podido ser… un mensaje un tanto extraño de su propietario en el que comunicaba su ausencia nos dejaba sin hacer realidad las expectativas.

Reunidos los diez componentes de la quedada tan solo debíamos disfrutar de todos y cada uno de los segundos, de los paisajes, del recorrido… y a eso nos hemos dedicado.

Salir de un pueblo grande o de una ciudad siempre es incomodo. Cuando Elena me pidió ayuda para trazar el recorrido no me lo pensé dos veces: recorrido de todo asfalto sin mucha más complicación, pero luego, cuando hicimos una avanzadilla por la ruta para evitar algunas sorpresas nos dimos cuenta de que los coches estaban demasiado cerca en dos de los tramos que decidimos:

En la carretera que cruza Vilanova y en la N340 a partir de Vilafranca.

Así que al tiempo que me apuntaba a la quedada modificaba el trazado inicial acercándonos en primer lugar, en Vilanova, al paseo marítimo y en segundo lugar trazando un recorrido algo menos movido por Vilafranca.

Y así comenzaba el relato....

La mañana apenas mueve los barcos que anclados en el puerto deportivo nos ven pasar… las banderas que cuelgan de sus mástiles y cables bailan al son de un viento apenas perceptible. Tras esa primera visión giramos a la derecha y el perfil manda subir…

Tras dos km de subida la primera de las bajadas coincide con el primero de los toboganes que nos ponen en las cercanías del cauce del río Foix… el cruce con la C32 queda atrás y el valle que con los siglos ha formado el río, ahora sin agua, nos muestra la pureza de la roca del garraf.

El parque natural del Garraf es una zona de media montaña de roca calcárea… una roca algo gris que se ve afectada por el agua que aquí es la lluvia y el paso de los cursos de agua que esta forma. Gracias a ello existe un importante número de cuevas que son el paraíso de los espeleólogos que pueden practicar su actividad favorita muy cerca de la gran ciudad.

En un requiebro de la carreterita sin arcén por la que transitamos aparece ante nosotros la presa que contiene las aguas del río Foix a cuya coronación accedemos sin mucha dificultad.




La ruta gana un punto de calidad a partir de ese momento puesto que la carretera bordea un agua siempre próxima, siempre visible para alcanzar un nuevo escalón mientras que a lo lejos se divisa un castillo que da nombre a la población de Castellet.

El castillo pertenece, en la actualidad, a la fundación Abertis que lo está rehabilitando, allí se encuentra un desconocido centro…. de la UNESCO.







El paso por el pueblo, en fuerte subida, nos permite ver un pueblo precioso con el castillo y una iglesia algo más arriba. 

El conjunto llama poderosamente la atención y no solo eso… las vistas sobre un meandro que forma el Foix se nos quedan gravadas en la retina.




Pasamos por un arco y subimos por unas escaleras con nuestras monturas y nos situamos a la altura de la iglesia que está un tanto perjudicada por la falta de mantenimiento. 

Desde allí una pista entre pinos da paso a una nueva visión ya que no solo el paisaje se abre ofreciendo horizonte, también en la lejanía un contorno se va haciendo más y más familiar.

Cuando transitamos por la antigua N340 apellidada en la actualidad con la letra "a" el contorno ya no solo es familiar, es mucho más que eso: 

La montaña de Montserrat parece demandar una visita que tal vez sea realidad en un futuro.

En La Rapita y Els Monjos paramos a contemplar algunas casas indianas que se sitúan a pie de la antigua carretera mientras junto a una mesa acallamos el grito de nuestros estómagos que ya nos venían diciendo “dame argo”.

Las poblaciones luchan por recuperar el espacio, que antes era una carretera ahora felizmente desviada, como propio.

Más adelante un camino se adentra en la media montaña que hay a nuestra derecha. Allí en lo alto Moja nos aguarda para dar paso nuevamente a una carreterita de asfalto que se sitúa a la distancia precisa desde la cual se ven carreteras, vías del ferrocarril y autopistas pero merced a la distancia apenas se oyen…




Sant Pere de Molanta queda al norte mientras que nosotros vamos a parar a La Rectoría, un lugar precioso afeado por un campo de fútbol que se ha construido en sus cercanías... en lo que sin duda es un atropello en el lugar.


El perfil, ahora por camino, no deja duda alguna: ha llegado uno de esos momentos en el que el disfrute da paso a la concentración, a la continua medida de nuestras fuerzas y a la paciencia sobre la bici. Ello se traduce en una subida continua que en pequeños tramos se convierte en algo exigente. 

El premio a ese esfuerzo se encuentra en una desconocida "población", que para mi no lo es, llamada Les Gunyoles, allí nos aguarda la compensación a tanto desgaste ademas de unas calles de y con edificios de piedra, un monumento romano y lo mejor: las risas, los recuerdos, las preguntas y sus repuestas y los planes de futuro.

Cuando alguien consigue arrancarnos de la mesa y de lo que en ella existe… una ligera bajada nos sitúa nuevamente en la realidad: ocho km hasta Olesa de Bonesvalls que dejamos a nuestra izquierda, otros ocho Km hasta la población de Begues por la que pasamos por su calle peatonal, ahora en obras. A su salida, siempre en ligera subida hay una rotonda y más allá….

Una caída de algo más de seis km que han supuesto una delicia y una segunda recompensa a tanta subida.






En la estación de tren de Gava el grupo se desparrama y se confabula, una vez más, para nuevos encuentros. No creo que lo tenga que decir pero lo diré:

Ha sido nuevamente, una vez más, una alegría y un placer coincidir y compartir.

esta ha sido la ruta realizada


y las fotos





3.- Almeria


Que Andalucía me pierde no es, para mi ni para nadie que haya leído lo que he escrito sobre ese sur inmenso, una sorpresa.

Siempre quiero ir a Andalucía, siempre vengo de allí con la esperanza de volver.

No hace tanto que horadaba su cima, que buscaba las sensaciones que encontraba allí en un viaje anterior…

Buscaba llegar a ese punto que es el punto más alto al que se puede llegar por tierra en bicicleta en este trozo del mundo que es la península ibérica. 

Al Mulhacén no se puede llegar si no cargas con la bici y en ese caso el problema se llama remolque.

Llegaba, tras varios intentos fallidos, a lo más alto con una bici inadecuada, que llamé Esperanza, con unos desarrollos inadecuados, una bici casi de ciclocros o cercana a una de carretera, por una variante diferente a la que seguí en los anteriores intentos: Desde el lado norte de Sierra Nevada...

pero… allí estaba…

Lanzando una rama....

Creía, en aquel momento, que era el último gran viaje. La vida iba girando a mí alrededor de una forma endiablada y yo tan solo cerraba los ojos, apretaba los puños y aguantaba sus embates…

Nada de lo que temí, de lo bueno y de lo malo, en aquellos meses apenas sucedió de forma que, ahora, en estos momentos en los que la vida me ha situado en un lugar muy diferente al que parecía que me dirigía entonces veo un horizonte muy distinto al que presagiaba en aquel tiempo en el que el futuro parecía acercarse a una velocidad imprevisible…. No es así por ahora.

Vuelvo a Andalucía, con precaución, con temor, con un punto de respeto a lo que pueda suceder:

Me parece hasta mentira la velocidad a la que se suceden las cosas.
A la nada de Castilla le sucede la luz de Almería…

En Almería estaba en su momento mi futuro cuando la vida, aunque lo quieras evitar, discurría a la velocidad que mandan los meses a diferencia de la de ahora cuya velocidad se mide por las horas.

Hoy, predecir o imaginar el futuro, se me antoja un divertimento irreal y un casi sin sentido pero…. ello no sucede con el pasado; la vuelta a Almería me hace recordar un capítulo imaginado de un frío verano…

Si, frío, si, de verano.

Dejarme recordar y explicar ese capítulo de cuento irreal…

Dejarme hablaros y hablarme de un verano de noches frías en el que sucedía igual que ahora que vivimos un invierno de días y noches templadas.

Sucedió que en alguna de aquellas noches aquella mujer se estremecía por el frío de aquel verano inusual mientras plácidamente, en aquella terraza, miraba a lo lejos, en la montaña, aquellas luces que ella reconocía como faros. 

Luces que se encendían y apagaban. 

El, menos dado a la fabulación, pensaba en los árboles que posiblemente rodeaban a las casas y que en realidad con bastante probabilidad eran sus ramas plagadas de hojas el verdadero motivo por el que apenas en un segundo dejaban de verse aquellas luces para a continuación volverlas a ver.

Era el capricho de un movimiento incontrolado, provocado por aquella brisa, fría de verano, el viento era el causante de que ella se estremeciera, y lo que provocaba que aquellas luces se apagaran y encendieran…

Todo tenía un punto de contradicción:

Faros en la montaña
Noches frías de verano…

Así han pasado estos últimos tres meses, difíciles, extraños, contradictorios.

Almería quiere luz, calor, días cálidos en los que el sol, un sol renovador, dejara que en la tierra reine nuevamente la calma de la nada mientras ocurren cosas.

Almería espera su momento, su oportunidad, su camino.

Almería.


(Viggo feat. Anuska - Childhood)


Tal vez, porque no decirlo, elegí el mes incorrecto para ese viaje en el que embarque a Elena.




Almería. Dia 1, 13/02/2016

Y que me hacía recordar esa sensación de viento que mueve hojas, que dicta el paso del tiempo, que hace creer en cosas y situaciones que no existen… ?

Que el viento no solo es eso, también el viento es el viento que nos lleva…

La mañana ventosa aparece tras la cortina, todo parece moverse más allá de la ventana. 

Miro un amanecer de cielo despejado y bajamos al comedor del hotel donde nos alojamos para desayunar y recoger las bicis.

En esta mañana semifestiva nos dejamos caer hasta el paseo marítimo…




Por las calles de la ciudad el viento de costado apenas es perceptible, aún no se ha transformado en lo que va a representar el resto del día.

Por el paseo marítimo de Almería, camino de su universidad y de su aeropuerto nos dejamos ayudar por su fuerza en nuestro camino hacia el Este. 

La costa de Almería, impresionante, se presenta ante nosotros con un mar que no invita al baño con olas y un mar agitado de cierta intensidad, con la fuerza del viento en la espalda los km comienzan a pasar como el tiempo.






Un cielo entrecortado no deja margen al error, allí en lo alto las nubes son mecidas, transformadas y modeladas por lo que debe ser, allí arriba, una locura... aún cuando visto desde el suelo se nos antoja una delicia.

Avanzamos entre caminos junto al mar hacia la población del Cabo de Gata que no es sino un barrio de la capital.

En las cercanías de la población un primer pinchazo…

Resguardados tras una ermita sufrimos lo que es en esos momentos un viento con una fuerza que ya nos pasa factura. Arreglamos el pinchazo y encaramos la primera de las subidas al faro de cabo de gata que recorta un paisaje húmedo del mar.

Nos damos cuenta, algo más tarde, de que debe de haber algo más en esa cubierta que hace que volvamos a pinchar por segunda vez en el mismo día por lo que en plena subida a la Vela Blanca debemos, en un recodo del camino, revisar y reparar nuevamente la cubierta y la cámara.

En ocasiones como lo sucedido un pinchazo es producto de algo que se ha quedado incrustado en la cubierta y ese "pincho" solo actúa como tal cuando la presión de la cámara lo hace emerger de su escondite.

La bajada a las playas cercanas a San José, la de Monsul y la de los Genoveses, y que son de las más bonitas de la provincia se presentan desangeladas por el día, el tiempo y el viento que no dan tregua hasta el punto que su fuerza es capaz de impulsarnos por un camino muy ancho en ligera cuesta arriba sin que sea necesario pedalear… vemos cortinas de tierra que se alejan o chocan directamente contra nuestra espalda siguiendo a continuación su camino...



En San José, tras comer, decidimos no volver a cabalgar en el viento esperando que el día de mañana sea más algo más tranquilo.




Está ha sido la ruta



y aquí mas fotos
















Almería. Dia 2, 14/02/2016

La noche ha pasado entrecortada. Tras vagar por las calles de una población algo fantasmal a pesar de ser fin de semana nos hemos acercado a ver un mar bravío y cenar allí donde nos han aconsejado algunos lugareños... 

Ayer cerramos los ojos creyendo que el segundo de los días sería más tranquilo…

Pero la noche, ayer, se movía, la ropa tendida en el balcón era zarandeada a intervalos, los penachos de las palmeras se agitaban con el viento y desde la calle nos llegaban sonidos que tenían una fácil traducción en nuestra mente: Viento.

No se si fue allí o en otro momento en la ruta pero alguien nos lo dijo: En Almería febrero es el mes del viento… y a fe mía que no parecía faltarle razón.

Desayunamos en un bar cercano al hostal y nuevamente en marcha: Ahí comenzaba la lucha.

La lucha por mantenernos a salvo, por evitar que el viento nos saque de la carretera… por escaparnos de lo que sin duda se podía convertir en un problema.

Íbamos en búsqueda de un desierto, de un emplazamiento único, en el que el agua apenas existe… se trata de un parque cuyo nombre suena a tintineo de maravilla: Nijar.



En Rodalquilar cambiamos el Este por el Norte y el viento pasa a ser mayoritariamente de costado y nos mueve sin dudas: lateralmente, así que adoptamos la táctica de ir por el centro de la carretera siempre que podemos. Es nuestra única manera de poder avanzar con seguridad…

Estamos altos, y nuestro primer destino, tras desayunar por segunda vez en la plaza de Fernan Perez, es bajar a Agua Amarga, otra población de suaves aguas, de dulces fondos marinos, de limpia playa…




La realidad que nos encontramos está mediatizada no solo por el viento también por un cielo que nos brinda imágenes increíbles… y por un mar muy diferente al que esperábamos encontrar en este viaje.




Junto a la playa, caminando sobre una plataforma de madera, mientras hacemos fotos Elena tropieza y tiene un pequeño accidente que marcará desde ese momento la continuación del viaje.



Elena tiene un pe    queño accidente en una caida, tras valorar la situación decidimos seguir y acercarnos a la visión de otra de las maravillas de esta costa; la Playa de los Muertos que desde el mirador se ve increíble.





Esa playa, asfixiante en algunos momentos del año, se nos presenta desde su mirador, con un marrón extraño. Sobre su arena las sombras de las nubes cruzan rápidamente su superficie creando zonas de luz y zonas de sombra a una velocidad impresionante… se trata de un movimiento continuo que nos hace sentir que todo se mueve, y no solo nosotros, al son del dominador de estos días.

El viento en esos momentos ya era peligroso, nos zarandeaba con fuerza sobre nuestras monturas e incluso vemos a lo lejos cortinas de agua que se desploman sobre un espumoso mar…




Un incipiente arco iris es el preludio de lo que venía a continuación...

En Carboneras mientras comemos, debemos de cubrir algunas de nuestras bolsas que no son impermeables por otras de plástico para preservarlas de la consecuencia de una tormenta que nos recuerda las de finales del verano de otras latitudes y que hace que pensemos sobre que hacer...

Miramos la hora, pensamos en nuestro destino; Mojacar, y al igual que ayer un fantasma recorre nuestro ánimo: seguir o parar.

Tras unos minutos la lluvia para y el sol quiere volver a reinar en el firmamento y algo más tarde vemos que las calles que torrencialmente dirigían el agua hacia el mar remiten en su locura.

Pedaleamos encarando la última parte de la etapa.

Elena no lo sabe pero yo lo recuerdo muy bien.

Tras esa infamia llamada “El Algarrobico” hay un castigo con premio… 

Una subida, la más dura de la de todos estos días, que viene acrecentada por el efecto de un viento que es más y más fuerte conforme se sube.




Descabalgamos y caminamos





Los pocos coches que pasan junto a nosotros mientras divisamos el final de las curvas y contracurvas hasta llegar al final de la montaña lo hacen con cuidado, allí está ese punto que desde abajo parece no quererse acercar nunca.






La bajada dura demasiado poco tiempo pero ello no nos permite recomponernos lo suficiente y empezamos a querer llegar.

El mar, increíble, teñido de espuma viene hacia nosotros sin tregua, su sonido nos acompaña a los tres: a Elena, dolorida en su pierna, a mi que junto al carrito apenas miramos el horizonte y a un viento que ha volcado containers, vaciado papeleras, creado esas escenas que hacen que lo veas todo un poco más abandonado de lo que está.

Tras creer que deberíamos de haber llegado, preguntamos y nos informan que nuestro destino está próximo.

Allí nos espera nuevamente el descanso del guerrero.

Por una ventana lateral del hotel vemos un trozo de mar, un inmenso cielo, un horizonte que manda mensajes…

Esto no ha acabado.

esta ha sido la ruta

y aquí veréis más fotos














Almería. Día 3, 15/02/2016



........."Pues yo creo que ese hotel debería de estar abierto y funcionando, 
al fin y al cabo no se ve tanto".....

Eso oyen nuestros oídos de boca del dueño del hotel donde nos hemos alojado... respecto al Algarrobico.

Desde muy lejos nada se ve como se ve desde muy cerca.

Eso es lo que para mi explica algunas cosas.

¿Acaso es natural que alguna persona te haga razonamientos semejantes si no es que desde lo cercano las cosas son muy diferentes a como se ven desde la lejanía?

¿Y como es posible que una persona quiera más competencia para su negocio cuando hemos visto muchos establecimientos hoteleros cerrados en esta época del año?

Ayer fuimos a comprar un remedio a una pierna golpeada, con un derrame interno que es visible y que amenaza que podamos "disfrutar" la escapada a Almería de este mes de febrero.




La mañana, nuevamente ventosa, nos recuerda esa frase que alguien nos dijo:

Febrero es el mes del viento en Almería.

En Garrucha, un nuevo pinchazo nos hace sopesar el buscar una tienda de bicis. 

Preguntando encontramos dos que a esas horas están cerradas. Llamamos al teléfono de una de ellas que aparece en la puerta, no tenemos suerte.

Volvemos…
Volvemos sobre nuestros pasos para ir completando la ruta prevista.

Volver significa enfrentar el viento que al igual que en días anteriores sopla desde el Oeste. 

Volviendo nos enfrentamos directamente a la fuerza que nos impide avanzar. La idea era hacer una ruta más rural… no ha podido ser.

En Los Gallardos decidimos acoplarnos a la N340a por la que apenas circulan coches. Tan solo están presentes los camiones que van y vienen a una cantera y los vehículos que van hasta los accesos de la autovía que también forma parte de nuestra compañía.




Sorbas luce en mi mente. 

La población me recuerda mi paso por la TransAndalus y el recuerdo me lleva a pensar en sus minas por la que fue y es conocida.




Tabernas y su historia cinematográfica nos acoge en un nuevo día en el que el viento ha vuelto a ser protagonista de nuestra ruta. Viento que no deja más que el amparo en las pequeñas poblaciones donde encontrar refugio. 

Desde el castillo de Tabernas vemos un horizonte inmenso, una parte de su desierto y un tramo de lo que nos queda por recorrer…

La noche estrellada y un lento y suave frío se nos echa encima, pasamos del éxtasis de una visión idílica a la realidad de una noche que se presenta incómoda y algo fría y decidimos bajar, volver sobre nuestros pasos.

Tras una merecida cena nos despedimos del día esperando que la noche repare nuevamente tanto esfuerzo.

El día queda en silencio tras las ventanas y la puerta... todo queda quieto salvo quien no parece tener descanso o piedad alguna... no se ve, tan solo se siente y se escucha.

esta ha sido la ruta



Mas fotos










Almería. Día 4, 16/02/2016



Tras las cortinas una cara se asoma a la calle. Frente a esa ventana un toldo se mueve mecido por el viento, la mirada fija se transforma en una idea:

Ni tan solo el último día nos vamos a librar...

Tras desayunar nos ponemos en marcha. A la salida de la población un sonido nos hace buscar en el cielo: son dos helicópteros…

Uno de ellos se acerca a la tierra creando una cortina de polvo… unos minutos más tarde el segundo helicóptero hace la misma aproximación.




Estamos cerca del desierto de Tabernas. Ayer veíamos en un bar una relación de películas, rodadas hace años, de escenas, de personajes que han sido protagonistas de las películas y anuncios que han sido rodados aquí…

Hoy nos preguntábamos si esos helicópteros tendrían que ver con algo de todo eso o solo es la casualidad de acercarnos por allí cuando esos aparatos infernales se acercaban a la tierra

El paisaje es espectacular, sobrecogedor. 

Al fondo unas montañas moteadas de nieve aparecen en el horizonte y el viento, siempre presente, ha bajado su intensidad en relación a los días anteriores si bien no quiere terminar de desaparecer pero es el único día en el que se muestra llevadero. Tal vez eso tiene que ver con el hecho de que la ruta nos hunde cada vez más en el paisaje.






La ciudad de Almería se muestra cercana, la influencia del tráfico comienza a aumentar.

A la bajada con la que comienza el día le sucede una subida que termina cediendo y aparece finalmente la ciudad. En cuanto podemos nos agazapamos tras sus calles esquivando al tráfico y al viento.

Almería es una ciudad de contrastes. Junto a casitas muy sencillas aparecen edificaciones bastante elevadas. Las calles en ocasiones son callejuelas y placitas por las que moverse es un tanto complicado para nosotros, acostumbrados como lo estamos, a la cuadrícula de las poblaciones de nuestras latitudes, si bien todo parece responder a un orden en el que la vida fluye.

Gracias al gps, que estrenamos en este viaje, volvemos al punto exacto de partida donde nuestro coche espera su carga, nos espera a nosotros y a su viaje de vuelta en el que nos llevará a todos…

En algún momento, mientras iniciábamos el trayecto de vuelta, en un descuidado bostezo lo he creído oír…

-volverás, verdad?-


la ruta del último día


Mas fotos












4.- Quedada por los paseos marítimos del baix penedes 12/03/2016



Despierto y escucho un sonido familiar: las persianas de casa golpeando en las ventanas movidas por el viento. No puede ser, me digo a mi mismo, así que a poco que me aseo y me muevo por la casa enciendo el televisor para ver las previsiones… efectivamente, la situación en esos momentos es de viento que aminorará por el paso de las horas.

En el móvil un mensaje de Elena: estoy con un gripazo, no voy a venir.

Así que, una vez en marcha, llegando a la estación de Vilanova los buenos días son eso: la ausencia obligada de Elena y la broma de que "seré yo quien os haré de guía si os dejáis…."

Están todos, soy el último en llegar y eso que he venido con tiempo. 

Iniciamos nuestro paseo antes de la hora fijada dirigiéndonos al paseo marítimo de Vilanova.

Cuando el paseo acaba remontamos la roca del Raco de Santa Llucia, donde se emplaza además de una vista fantástica, un restaurante donde poder pagar con gusto unos manjares que a esa hora no es posible degustar…

Caemos a la antigua carretera que comunica Vilanova con Cubelles y giramos al Prat de Vilanova por cuyo paseo llegamos a la reserva natural de la desembocadura del Foix.

Tras cruzar, caminando, las pasarelas de madera encaramos los paseos de Cunit y Calafell en sus diversas versiones. Allí desayunamos tranquilamente en el Rossana.




El día, magnifico, invita a pasear por lo que, en un tramo del paseo, debemos de olvidarnos de ir junto al mar para evitar la proximidad de los peatones que se han apoderado del espacio en este mes de marzo.

En las playas de El Vendrell la tranquilidad es absoluta. Pasamos junto al mar, continuamos por el asfalto y nos adentramos en las urbanizaciones que en esta época del año están muy tranquilas… desgajamos los diferentes campings y los accidentes del recorrido hasta llegar al Roc de Sant Gaieta por cuyo interior pasamos fugazmente.



Por el camino de ronda, vedado para los ciclistas, pasamos con cuidado pero no podemos evitar que se nos llame la atención. Somos un grupo y eso siempre llama la atención.

Finalmente llegamos a nuestro destino en el paseo marítimo de Torredembarra donde la mesa, las risas, las conversaciones queriendo arreglar el mundo de la bici se hacen patentes.

Anécdotas: unas cuantas…




El resumen de todo ello: Quiero más de eso.

Un placer haber vuelto a coincidir, un abrazo y cuando queráis repetir con “el guía” allí estaré.

Me he alegrado mucho de volver a ver a "Juanito", coincidir con un siempre reflexivo José, ver como Paco es "mediterráneo", comprobar que hay muchas personas que luchan por nuestro pequeño mundo como Albert.

Elena hemos deseado que te mejores y disfrutado del paseo y de la comida como si estuvieras con nosotros.

aquí veréis las fotos







5.- La costa de Tarragona. 8/5/2016



A veces escribes aquello que vives, lo describes para trasladar lo que has sentido, son fotografías del tiempo relatadas en pocos segundos...

En otras ocasiones escriben por ti y si, como es el caso, te dejan sin palabras te planteas si es que puedes mejorar ese relato de lo vivido.

Cuando la respuesta a eso es ..... "no" ...

porque echarle agua al vino?

CANDIDO MORENO SE LLAMA EL AUTOR....

Nuestras fotos tienes caras, tienen nombres, tienen pasado y tienen presente, somos nosotros .. quien a querido conocernos, solo ha tenido que decidir venir y ha sido uno mas, y desde el primer instante con ellos, nos hemos hecho mas grandes .

Nueve, no es un numero cualquiera, nueve somos nosotros hoy,...tenemos cara para los desconocidos, tenemos voz para los amigos, tenemos alma para los que nos imaginan, y tenemos ganas, siempre ganas...no somos supervivientes, solo somos nosotros...somos nueve.....Ella, ha querido que nos volviéramos a juntar, aunque creo, que nunca hemos estado separados.

Rodadas, como un camino de unión y universal, siempre ha merecido sinceridad, por eso la esencia de este foro ha sido eso...la sinceridad y grandes han sido los sinceros y sinceras, no importa de lo acertadas o confundidas que hallan estado, se les ha querido por su sinceridad, han aportado eso, se han mostrado .

Así nació este foro...así ha sido siempre

Hoy Iván, Cándido , Paco, Zuzu, Mustaros, Slow, Elena, Julio y Jordi, y la visita de la Dama y su guapísima hija, de este último;

creo que esta claro, que este grupo esta vivo.....

a su escrito tan solo añadí...

y aquí veréis las fotos de un día en el que ni la lluvia nos detuvo.







6.-Pantumacona. 14/5/2016



La masa critica es un movimiento inspirado en La China. Allí en las ciudades se daba una circunstancia peculiar: los coches no dejaban pasar a las bicis en los cruces sin semáforos, o en una rotonda...

Los conductores se las ingeniaban para que eso sucediera y de esa forma no ralentizaban en excesivo el paso hacia sus destinos.

Los ciclistas con sus bicis sabedores de esa circunstancia se iban acumulando hasta crear una masa suficientemente grande para avanzar lentamente y de esa manera, cortando el paso a los vehículos poder tan solo circular...

alguien vió eso y le llamó masa critica
(El fenómeno fue dado a conocer en el documental "Return of the Scorcher" (1992) del director y ciclista Ted White.)

a la masa de ciclistas que podían cambiar las cosas.

Desde entonces en Europa y en algunas ciudades de Latino America, desconozco si el fenómeno se reproduce en otros lugares del mundo, a la reivindicación del espacio del ciclista en las ciudades se le llama así.

En Barcelona se adopto un nombre acorde a uno de las peculiaridades alimenticias de esta parte del mundo..

el pa amb tomaquet a barcelona

Pantumacona

unas imágenes de la de este año las veréis aquí:






7.- Un hombre gris 28/5/2016



Era un hombre gris

Se levantó de la cama en busca del fuego, pero al bajar a la calle chispeaba la lluvia, salió por la puerta de la estación de Sants de Barcelona, y cruzó la plaza, si, aquella en la que existe un gato metálico sobre una marquesina metálica. Cruzó esa plaza que en su momento fue muy criticada pensando en que la lluvia estaría ayudando a que el gato se oxidara. No lo busco con la vista, tan solo pasó bajo el…

(aquí lo vereis:  Gato )

Nadie dijo que pasar bajo un gato negro metálico trajera buena o mala suerte pero ese hombre gris pensaba que no era su día mientras se iba lentamente mojando al compas de la lluvia.




Enfiló Consell de Cent, giró en Diagonal y alcanzó el Forum, junto a la playa, se pegó al mar al que reseguía mientras miraba el horizonte que se confundía con el cielo… todo gris.




En El Masnou cambió la playa por la montaña y buscaba Alella sin más pretensión que la de recordar otro recorrido que hizo en busca de un árbol muy especial en Can Cuc…

Coronó esa montaña y se dejó caer por el otro lado. Trazaba las curvas con precaución… al fin y al cabo llevaba una de las cubiertas lisas…




Cruzó carreteras, vadeo ríos, resiguió caminos para alcanzar una de las ciudades próximas a Barcelona: Granollers, recorrió sus calles vestidas de fiesta, se alineó con la multitud que, junto a un pabellón, hace vibrar al deporte y que parecía exaltada…

Pero ese no era su destino. Ese destino tenía un nombre poco común: agua fría, perdón, Aiguafreda.

Así que siguió esquivando autovías y el tráfico tanto como pudo hasta llegar a La Garriga…

Allí tenía previsto subir a una montaña pero el tiempo le apremiaba, así que junto a la entrada a la autovía donde los coches circulaban a una velocidad mayor que la permitida preguntó a otro ciclista sobre una alternativa…

Si, le respondía ese otro ciclista: hace meses que han abierto un camino junto al Congost, ya ves, afirmó: lo han abierto allí donde no hay espacio.




La luz se zafaba de las nubes y el sol se hacía suavemente presente mientras por un bosque, junto a un río, escuchando a lo lejos el sonido de los coches de una autovía aquel hombre gris se iba tiñendo de color… verde.

Hasta donde llega el camino preguntaba a una Sra. a la que acompañaban unos perros…?

Hasta las piscinas de Figaró, pero para avanzar más allá las bicicletas se desvían antes a la izquierda… fue la respuesta.

El hombre, en esos momentos ya verde, avanzaba por un lugar increíble cercano al paraíso y encontraba una pista por la que subía, sin más, en busca de una carretera que allí en lo alto le esperaba para desplomarse a la población de Figaró.





Tras buscar, sin encontrar, una pista que continuara su camino el hombre verde volvía a la población cruzando sobre la línea del ferrocarril por unas pasarelas peatonales. Allí encontraba una nueva respuesta: si, hay un camino asfaltado que te llevará a Tagamanent, más allá… no se….

Nuevamente un recorrido junto al río y a los espacios rurales que se escondían de la carretera cuando lo que existía era una infame carreterucha para ir a Vic.

En Tagamanent el hombre verde comenzaba a cambiar de color nuevamente cuando en una gasolinera le confirmaban que no había camino más allá que no fuera el tener que subir a una montaña y bajar a su destino: Aiguafreda.

- Si, hay un camino al otro lado del río pero no se por donde sale…

Así que nuestro hombre, ya de rojo, roja su cara y su cuerpo que sudaba y mucho, subía por un GR como podía, buscando como cumplir con su deseo y de esta forma tras pelearse una y otra vez con el calor, con el sol, con todas y cada una de las plantas urticarias que le salían a su paso alcanzaba una pista que aparecía junto a una ermita donde se pinchaba su cubierta lisa.




El rojo también le dejaba esa marca del maillot que todos conocemos y que pudo observar en sus brazos cuando, tras desplomarse, a la población se entretenía comiendo en una terraza donde era testigo de escenas que creía olvidadas en el tiempo…





Le quedaba algo pendiente: Se preguntó: de donde salía esa pista a la que fue a parar el GR?

Era una pista ancha que tal vez le fuera útil conocer para si en el futuro repetía la experiencia, pensó.

Rojo y con algo que se movía en su interior se levantaba de la mesa, se subía nuevamente en la bici y con ella trepaba a la montaña para comprobar lo dura que puede ser la subida que el había hecho bajando junto a su montura puesto que lo contrario hubiera significado “comprar una parcela” en el duro suelo y tras subidas y bajadas infames encontraba otra aún peor, mas larga, mas inclinada, para llegar finalmente a Figaró.

Si, había alternativa dura, muy dura.

Miró el relojito que le acompaña en la bici que le canta datos y pensó en darse nuevamente un baño de bosque como el de la mañana para llegar a La Garriga donde subió al tren y de esa forma aterrizar nuevamente en Sants donde se preguntó si un gato negro metálico, que unos arquitectos de renombre plantaron sobre una marquesina, se había estado asando como el... 

No se si el gato paso del gris al verde y de ahí a un rojo playero... pero desde luego el si.

Tres colores, un recorrido.

la ruta aproximada

(He puesto el recorrido de vuelta entre Aiguafreda y Taganament por la pista puesto que el del GR no es muy ciclable y difícil de documentar, la pista, seguida de vuelta, forma parte del Camí de Sant Jaume)

las fotos






8.- Montnegre/corredor 5/6/2016


La importancia de una goma.
Si, ya se en que podéis estar pensando…

En ocasiones llegas tarde a las citas, eso es normal en este nuestro mundo en el que mides hasta el agua…

Así que tras cargar las bicis en el coche nos vamos a la búsqueda de nuestros amigos de bici que imaginamos junto a la arena.

Llegamos con tiempo, aparcamos en el pequeño aparcamiento que hay junto a la estación de Vilassar de Mar y nos vamos a hacer un café. 

La hora se va acercando y allí no aparece nadie así que mandamos un primer whatsapp a Paco, que por experiencia, sabemos que siempre es más que puntual…

No hay respuesta y los coches junto al café, por la nacional, van pasando…

Un segundo whatsapp y las dudas aparecen en nuestras caras.. en ese momento recuerdo que en la convocatoria se dice que hay una entrada a un parking junto a la arena y que la estación frente a la que nos encontramos no tiene acceso a la playa para los coches… algo no cuadra.

Preguntamos y la sospecha se hace realidad: es la siguiente estación…

Intentamos llegar lo antes posible y allí nos encontramos con los demás y sin más dilación que la alegría de volver a coincidir como el que dice empezamos la subida.




El trayecto previsto por Mustaros tiene la peculiaridad de ir por una carreterita que salvo en algún cruce no es nada molesto para las bicis hasta Dosrius, población donde desayunamos tranquilamente y en la que se produce el trasvase de una de las cosas que hace que el foro de Rodadas sea único: 

un libro -Salva en Africa- sigue su curso.

Y también sucede la primera de las dos incidencias destacables en el día de hoy: 

Una rueda está pinchada.

Las risas acompañan en la velada a las anécdotas, Ramón explica historias, comentarios de viajeros, blogs a los que sigue mientras Pau, callado, explica pocas cosas porque tiene algo entre manos de suma importancia…





Tras la reparación nuevamente en marcha empezamos la verdadera subida que nos lleva cada vez más altos hasta una ermita…

La manía de ponerlas allá donde ya no hay que subir más porque no se puede…

jjjj

El asfalto deja paso al camino y tras los falsos llanos el perfil se empeña en seguir subiendo para alcanzar la ermita junto a un paraje espectacular con prados y árboles.




Lluis nos abandona puesto que en esos momentos el tiempo del que dispone se le acabada, debe de volver, tiene un compromiso ineludible, aún así nos ha dado tiempo de hablar de todo un poco y saber alguna cosa de su, siempre atractivo, presente.

La comida campestre es como todas y cada una de las que hemos celebrado al aire libre: fantástica y llena de alegría.

Las cervezas dejan paso al vino, los embutidos a la carne empanada que Juanito ha vuelto a deshojar de sus alforjas, un pastel elaborado por Zuzu nos deja boquiabiertos y el circulo se redondea aún más con el moscatel y las galletas “Birba” de Camprodon que como despedida nos ha dejado Lluis.





La vuelta tenía trampa, Mustaros ejerce en un momento dado de trilero y pregunta aquello tan socorrido:

Por la corta o por la larga?

Pau piensa en que tiene un largo trecho hasta Salt y propone la corta…

La corta es una bajada imprescindible, por un bosque de impresión por una pista alucinante en la que ni tocamos los pedales…

Entre 10 y 15 km de bajada nos aguardan para alcanzar el asfalto cerca de Dosrius…

Desde allí, tan solo debíamos acercarnos nuevamente a la playa, eso si, por otro recorrido diferente al recorrido matinal y tras una mesa en un chiringuito de playa y tras divisar que el verano es más que una realidad culminar una jornada memorable.

Pau, nieve, pero poca y de baja calidad.

Paco, en otoño tampoco podrá ser.

Juanito, no creas que no lo se: es un merecido premio que tan solo tuviste que acarrear hasta la ciudad.

Zuzu, vuelve, vuelve a hacerlo… queremos más, más de ese dulce, el dulce que eres tu, el otro estaba de película.

Lluis, lo breve no significa que no fuera importante, ya lo creo que lo ha sido.

Elena, deja de subir la primera que nos dejas en evidencia…

Ramón, esperamos más, prometemos no faltar, por favor… más, mas de eso!!!










Pero... y la goma?

Ahhh la goma, la goma forma parte de las incidencias…

En este mundo de bicis en el que un cm lo es todo, que es pasar de que te duela la espalda o los brazos a que no lo hagan, que es pasar de que la rodilla se queje a que no exista…

en ese mundo...

si la abrazadera de goma no es el adecuado en un trasportín de tija este se puede empeñar, como así ha sucedido, en jorobarte una salida y que sea necesaria la ayuda de los demás para que deje de rozar el trasportín en la cubierta trasera, se esté quieto en su sitio y puedas continuar ruta como si nada…

Gracias por vuestra ayuda, especialmente a Zuzu!!!

Las gomas a veces se rompen, otras no permiten que la presión de la abrazadera a la tija impida tener una excursión placida y gratificante.

Asi son las gomas.

en que estabais pensando?


jjjjjj
las fotos


el recorrido aproximado:





9.- L en Catalunya.


L, PRIMERA PARTE del 3 al 16/7/2016



Caminaba por el campo en busca de L

A la mascota de rodadas la encontré acompañada, nos saludamos y nos guiñamos un ojo, nos dimos un abrazo y tras recordar su paso anterior por esta nuestra tierra le dio un respingo de alegría y preguntó con esa inocencia que tienen los muñecos…

-Y este año, que me habéis preparado?

Le contesté que por ahora teníamos en mente el paso por uno de esos ríos de interior que es pequeño como Catalunya, grande como el canal que no riega las tierras por las que pasa… el de la Segarra/Urgell…

-Y eso? Como es posible que eso ocurra? Pasa y no riega?

Recordé en aquel momento que en una de esas quedadas donde visitamos un castillo en el que nos explicaron que el destino de las tierras de La Segarra era ser el granero de Catalunya y no otra cosa…

Pero nada de eso le dije, tan solo, desviando la conversación le pregunté como habían ido estos años…

L contestó que había estado atento al foro y se alegraba y a veces entristecía con lo que pasaba allí, en nada le gustaban esas disputas unas veces grandes, la mayoría pequeñas…

También me dijo que no entendía algunos ataques y algunos comentarios, que le sorprendía que en un foro de bicis el hilo más comentado era uno de música… pero que era optimista de cara al futuro y que nuevamente, con dificultades había hecho la mochila y volvía a recorrer mundo…

Hablamos de ese mundo que estaba recorriendo y dijo que no tenía más prisa que seguir lentamente quemando etapas… así que acordamos que pasado el verano sería más fácil y agradecido volver al camino...

Sus amigos, que son los míos, asentían y apuntaban aspectos y puntos de vista a nuestra conversación que no era solo nuestra puesto que en realidad era la de todos pero que como soy yo quien escribe puede dar la sensación de lo contrario.

Así que nos fuimos a recorrer una parte de ese río y nos deseamos suerte y sobre todo ánimos para poder hacer lo que se avecina cuando la canícula se aleje de nuestro presente…

y estas son las fotos




L en Catalunya

SEGUNDA PARTE. del 8 al 10/10/2016



Si.

Hace seis años que un sueño se hizo realidad y he ido a buscar que sucedió entonces para con ello intentar revivir lo vivido.

Era el año 2010 cuando escribía:

La espiral es un proyecto... la de unir voluntades, la de las personas que viven en todas y cada una de las provincias de la geografía española. Se trata de pasarnos un relevo, de tener la ocasión de coincidir y compartir un recorrido en bicicleta de forma que se nos pasaba y pasábamos ese relevo que era un muñeco, ese muñeco (L era su nombre) venía desde Canarias hasta las Baleares y desde allí hasta Barcelona, lo traía Salva, y se iba hacia Huesca pasando previamente por Girona...

En aquel momento también esto escribí: se trataba de un cuento, una fábula en la que el muñeco tenía vida propia.

Pues me han encargado escribir (alguien lo tenia que hacer) la crónica de estos días...

Ya os han comentado que ayer, cuando llego con Salva, estaban Abel y Marina esperándole y dio un salto de alegría y les abrazó, no se lo podía creer, el, que ya viene de ser tratado con esa dulzura que da una mujer del lugar donde lo dulce comienza en el hablar (Canarias), de un lugar donde descubrió la noche estrellada, la montaña nevada y el cielo impoluto, que nos ha explicado que incluso, tuvo su particular grupo de fans… y redescubrió las emociones que produce el viajar en la soledad humana…

Nos ha dicho que no le ha hecho mucha ilusión tener que volver a viajar empaquetado, pero claro, la alternativa era muy húmeda y poco viajera…

Si Tenerife y la anfitriona fueron espectaculares, los foreros Mallorquines han sido una alegría de grupo, el paisaje muy diferente, combinaba con un mar más calmado y con un tiempo algo más apacible y es que venía un poco asustado de lo vivido en Canarias con un tiempo que no hace honor a esas fantásticas islas, que están tan lejos, tan cerca...

Creo yo que nos ha mentido un poquito y nos ha dicho que esperaba nuestro encuentro con devoción, cuando nosotros sabemos que en realidad lo que quiere, lo que desea, es conocernos a todos, a esta gran familia, de la que también nos ha hablado… a la familia que forman todos los foreros de Rodadas…

Si no fuera porque le quedan miles de Km. por delante, podríamos llegar a pensar que está al final del viaje, ese es el entusiasmo que hemos visto en el.

Ha quedado gratamente sorprendido cuando le hemos dicho que éramos unas diez personas quienes íbamos a enseñarle a el y al resto de foreros una ruta algo dura y diferente a las que habitualmente se hacen en Barcelona. 

Le hemos explicado no le llevaremos a los grandes parques, a los iconos paisajísticos de Barcelona o de Girona, le hemos explicado que le esperamos en otra ocasión para enseñarle el bosque que se mira en Irati, los Volcanes que no son sino reflejo de lo que ha visto en Canarias, las montañas que compiten con Sierra Nevada o los lagos que no pueden rivalizar con los grandes lagos que le esperan, nuestro verde es igualmente un verde algo diferente a ese verde que le espera en la cornisa Cantábrica… lo bueno de Barcelona y Girona, que son las próximas etapas que le esperan, le hemos dicho, es que hay todo eso y más, reunido en poco espacio, a pocos Km., sin necesidad de ir a buscarlo lejos o en la lejanía, eso que existe en la diversidad de nuestra geografía y eso es lo que haremos a poco que podamos, enseñarle algo más de nuestra tierra desde la lejanía en el tiempo…

Nuestra apuesta va a ser: el respeto a las prisas de los demás, por ello, sin renunciar a enseñar lo nuestro, pasaremos de una manera rápida las próximas etapas, llevando a L hasta Huesca a mediados del próximo mes de Marzo… cuatro etapas en quince días…

Hemos visto en L un rasgo de tristeza que pronto se ha transformado en comprensión retornando rápidamente al entusiasmo y es que es muy cierto que queda mucho de ruta y no puede ser el entretener a L más de lo necesario.

La ruta que le hemos propuesto, consta de dos etapas, en la primera, se combina el cicloturismo puro por carretera con el paso por la montaña, para al día siguiente disfrutar de la suavidad de las formas de la provincia más natural y , posiblemente, bonita de las cuatro que componen la geografía catalana…

Lo que ofrecemos al resto de los foreros es lo que a veces se cuestiona desde opiniones interesadas… aquí el calor no se mide por la temperatura del ambiente, aquí lo que hemos buscado es la implicación con los demás, el reunir un numeroso grupo que pueda ensayar lo que puede ser una futura quedada, una reunión de amigos o la simple llegada de L a su destino final: Madrid.

Reflexionando sobre lo que le hemos explicado, L nos ha vuelto a mirar con esos ojitos redondos y un poco saltones y hemos creído ver en ellos una nube, una mirada perdida, un entender que apostábamos por el mundo de lo humano y la voluntad de hacer algo en comunidad…

Pero seguía mirándonos y nos lo ha dicho: estoy encantado, delante tendré a algunos de los foreros y moderadores de los que tanto había oído hablar. Al forero que le ha acompañado por mar evitando que se mareara: Pdales (Salva), a Delaire, ese gran viajero, uno de los pocos capaces de poder presentar un verdadero curriculum viajero sobre la bici, alguien que no necesitaba demostrar nada… a Abel, capaz de contagiar el entusiasmo sobre los demás, a Cesar con su humor socarrón y atrevido, dispuesto a arriesgar y siempre preparado para afrontar aquello que se le ponga por delante, a Fito, algo tímido pero con un fondo a prueba de bombas y a los demás cuya sonrisa y sus gestos les dirán más que las palabras.
Y si estaba encantado con lo que ha encontrado, feliz es la palabra que describe lo que ha sentido cuando le hemos dicho que mañana conocería a Nuria y Victorblanes...

No se si va a dormir plácidamente esta noche, tal y como le hemos visto, podemos imaginar que se despertará en algún momento a mirar si la luz del día va apoderándose lentamente de la cúpula que forma ese espacio ocupado por el cielo y la oscuridad para salir nuevamente a viajar…

Y por fin le llegó el día, le llegó a el y nos ha llegado a nosotros, puesto que no es habitual reunir a semejante tropa de alegría en post de un deseo, del deseo de hacer algo entre todos, de hacer algo para todos…

Ayer, cuando pensaba en escribir algo me acordé de ese otro momento que ahora he recuperado y me he preguntado…

¿Qué ha sucedido desde entonces?
¿Por qué todo aquello ha cambiado tanto?

L fue lo que creí que vivimos o fue otra cosa?

Su espíritu, su idea original, su objetivo…

Y aquí estamos…

Paco se hizo cargo del relevo que, proveniente de Girona, se acercaba a Tarragona pasando por Barcelona.

Poco o nada le hemos enseñado de Barcelona o su provincia, poco o nada le enseñaremos de Tarragona o su provincia, tan solo pasará camino de la comunidad Valenciana.

Finalmente, su destino será pasar por Catalunya, la buena noticia es que no ira solo, tampoco irá en un paquete de correos pero….

Sinceramente, mucho más que eso hubiera sido deseable…

Una quedada "al modo de Rodadas" es lo que finalmente hemos podido preparar, una quedada de un fin de semana por parte de algunos y otros y de algo más aprovechando la feliz convivencia del puente del 12 de Octubre.




Siempre tengo esa sensación, es una sensación personal que se ha ido repitiendo en estos seis largos años y que consiste básicamente en actuar y pensar como si esos perfectos desconocidos que hoy u otros días he podido conocer no lo fueran.

Así que hemos compartido mesa, conversación e inquietudes mientras cenábamos en el Albergue de Comarruga, lugar de encuentro de nuestros intrépidos pedaleadores.

Tras cenar había quien estaba cansado, había quien quería seguir un poco más así que quisimos pasear junto al mar, escuchando esa letanía lejana mientas un viento casi frío golpeaba nuestras caras.

El Albergue está en un sitio privilegiado y es sumamente recomendable, la ida junto al mar ha dejado paso a la vuelta, en esos momentos el aire parecía menos intenso y a mi mente ha llegado esa idea que siempre tiene el ciclista: en la bici todo viene de culo menos el viento.

L queria ir hablando con unos y otros pensando nuevamente en lo que es el mar para el: una bendición.

El Roc de Sant Gaieta es un risco (dirían en Castilla) sobre el que se aposenta un conjunto de edificaciones de diferente estilo y unidas por pequeñas calles, túneles y rincones que recuerdan vagamente lo que será nuestro destino de mañana.






Si, hemos pecado, lo se.

Hemos pasado por el paso del Cami de Ronda que está vedado a las bicis, lo hemos vuelto a hacer pensando en L más que en nosotros, ese paso hay que hacerlo aunque sea caminando puesto que las vistas, la quietud, la armonía de la unión del mar con su acantilado colonizado por los pinos y olivos es algo que está en nuestra más profunda raíz: Somos mediterráneos.

Al otro lado otra playa, otro paseo, otro disfrute antes de batallar por pocos km. con la nacional que sorteamos por un lateral para llegar al mediatizado Torredembarra.

Altafulla, primero de los pueblos en los que pensábamos alojarnos cuando hicimos la convocatoria nos recibe ya despierto, una pequeña incursión por el pueblo nos anima a disfrutar sin más pensamiento que el volver en algún momento a disfrutarlo con más tranquilidad. Allí nos esperaba Contxita que ha tenido la oportunidad de saborearlo.

Tarragona estába a un paso, unos toboganes, un quiebro a la carretera desprovisto de transito nos planta en una de las playas de la ciudad, recorremos su perímetro huyendo del tráfico y no nos detenemos para asegurar en la medida de lo posible el llegar a una hora prudente, pasamos por el Serrallo y atravesamos con la nariz tapada la petroquímica para pegarnos nuevamente al mar en La Pineda de Salou.




Subimos y bajamos la pequeña montaña que une o separa ambas poblaciones para buscar desesperadamente ese carril bici de unos veinte km que une la población con la de Cambrils.




Comemos, como es natural, en Miami Playa y coger de esa manera fuerzas para encarar uno de los escollos del día: el coll de Balaguer.

En Miami un encuentro esperado y deseado no ha podido convertirse en realidad. 

Quien nos recuerda la obligación, la necesidad, el deseo de ser felices en esta ocasión no podía estar, participar o tan solo coincidir.




Deberíamos de haber cogido más velocidad a la bajada del coll si con ello nos hubiéramos ahorrado las vistas a la central nuclear de Vandellos pero ni por esas nos las hubiéramos ahorrado. Así que nos hemos ido a ver la playa de la Almadraba donde nos hemos relajado un momento.

Tras el paso por tan contradictorio lugar pasamos por las urbanizaciones al sur de la N340 para llegar a l’Atmella de Mar, allí tras jugar con la población desembocamos en la carretera de servicio junto a la AP7, la carreterita nos hunde en la playa de la Aliga donde el silencio es atropellado por las olas del mar.

La subida dura lo es cuando además la tarde pasa su factura y así nos acercamos a l’Ampolla para enfilar el transito al centro del delta de ese río fantástico que, ajeno a nuestra ruta, sigue enviado agua a nuestro mar.




L se ha girado y me ha dicho: todo esto os lo teníais muy guardado y escondido… y me ha encantado.

Lo que el no sabía es que el día de hoy tenía de colofón un remate final puesto que ante nosotros se abrían horizontes imposibles, vistas impresionantes a un mundo plano de tierra y agua. Allí en el agua se refleja un duro cielo gris mientras el viento nos golpea a veces de lado, otras de frente, nunca con comodidad… a todos nosotros.



Las monturas se mueven zigzagueantes en mitad de un asfalto que parece no quererse acabar, así que cuando hemos dado con nuestros huesos allí donde estaba previsto hacerlo nadie se ha quejado de lo corto, de lo fácil, de lo simple que había sido el día… un día duro sin más que L ha saboreado como parte de lo que también, al fin, es nuestra costa.






La diáspora de rodadores se ha consumado…




L, quería bañarse, quería quedarse en el río, casi que nos suplicaba que fuéramos a buscar una barca y que nos olvidáramos por unas horas de lo que era en esos momentos una obligación con el resto de foreros de rodadas, así que le hemos prometido que si había una tercera ocasión buscaríamos recorrer la ribera del río por un carril bici que es un camino de Santiago y que enlaza con el camino francés en la lejana Logroño.

L no daba crédito a que existiera un camino que empezaba su inicio en la desembocadura de un río, el Ebro, y era de esa forma, aprovechando su desconcierto, como hemos terminado de cruzar el río y podernos alejar.

Miraba al muñeco de reojo y pensaba que en este su segundo viaje acumula cada vez más experiencia, me preguntaba si esa experiencia le permitiría algún día discernir sobre el bien y el mal en este mundo de dos ruedas al tiempo que lentamente atravesábamos ese triangulo de unos veinte km de base y otros tantos de altura… llamado Delta del Ebro.

San Carles de la Rapita da un giro al recorrido, allí nos enfrentamos con la nacional hasta que en Las casas de Alcanar retomamos una ruta de agua que lentamente recorre las cercanías del mar.

El letrero que anuncia la Comunidad Valenciana marca esa frontera imperceptible e irreal que nos ha permitido hacer honor al traspaso del relevo. El gran Andrés no podía dejar de sonreír cuando hemos jugado con esa circunstancia, nos hemos dejado sentir niños y hemos reído todos con algo en cierto modo insustancial.

Los paseos marítimos de los pueblos de Castellón están bastante vacíos a pesar de ser un día festivo en medio de un puente, cuanto menos se nota en ellos esa especie de abandono que se siente en las zonas llamadas de segunda residencia.

Al igual que la última vez que pasamos por aquí, hace tiempo, observamos ese contraste de edificios sin acabar, urbanizaciones a medias, zonas de alto valor ecológico que esperan su momento, su finalización, su protección.

Y tras todo ello, siempre en llano, allí al fondo emerge una imagen difusa que cabalga sobre el mar.

Al principio esa imagen se envolvía con las nubes pero poco a poco nos parecía que flotaba sobre la tierra…




Un poco más adelante la tierra parece acoger algo que vuela, que se siente parte de este mudo… es una porción de tierra junto al mar similar en la forma al Roc de Sant Gaieta del que nos despedimos ayer pero mucho es más grande, mucho más remoto, mucho más simbólico, con mucha más historia.

Y vemos una playa que desemboca a los pies de una ciudad amurallada medieval que como tal tiene castillo, tiene iglesia, tiene defensa exterior e interior tiene, al fin, un pasado increíble que no todos conocen o valoran…





Si, no es un pasado glorioso, pero sobre ese lugar gravitó parte del mundo conocido.

Peñiscola.




Aquí, junto a las murallas que Felipe II mandó construir, junto a la ciudad que Jaume I conquistó casi paseando, donde intervinieron personajes ilustres como Juan de Herrera con su castillo templario y su iglesia pontificia que albergó a dos papas nos despedimos de L que ahora queda en manos de nuestros amigos procedentes de la Comunidad Valenciana.





Y el grupo que de nueve pasó a cinco se convertirá en tres.
Hasta siempre L




hay, como no.... fotos de todo ello






10.- La Quedada del Montsec. 24/9/2016



Las noticias no eran las más esperadas…


De hecho, la noche anterior tenía una conversación watshapera con Lluis que nos había convocado en Vilanova de Meia, cerca de Balaguer en la que me decía que allí donde se encontraba estaba cayendo la mundial….

Me vino en ese momento el recuerdo de otra quedada de Lluis, en la Segarra y con algunos grados bajo cero… y pensé: si entonces nos congelamos… ahora acabaremos de barro hasta las cejas, así nos vamos a poner.

jjjjj

El caso es que cerraba los ojos sin más pretensión volviéndolos a abrir cuando ese artefacto maléfico tuvo a bien señalar que era la hora de salir casi corriendo…

El Gps no engaña: hay dos horas de trayecto entre Sant Pere de Ribes y Vilanova…. de Meia… el tiempo justo para ganarle un poco a la velocidad permitida y de esa manera ganar algo de tiempo para desayunar en Artesa de Segre.

Allí aparece Lluis casi de casualidad, allí aparece Paco que previamente ya se había acercado a Vilanova donde tal y como predijo Lluis estaba todo cerrado.

Los cuatro nos vamos a la búsqueda del organizador, llegamos tarde, miro en sus ojos si eso le ha ocasionado algún mal pensamiento, le miro y observo que la satisfacción de tenernos allí en esos momentos lo colma todo.

Si, se que si hubiéramos sido diez en lugar de cinco la satisfacción hubiera sido mayor pero también la preocupación... Al fin y al cabo cuando organizas algo siempre hay esa mezcla en la persona que está “al frente del evento”….

Salimos algo tarde pero felices, las rampas a la salida del pueblo se suceden y con ello los paisajes emergen con fuerza, remontamos un curso sin agua que me sorprende más que nada por la caída torrencial del día anterior. El mapa dice que se trata del Rio Boix que ha labrado en la roca tajos de impresión, son rocas rojizas, cañones que se presentan ante nosotros si más y que recogen en el cielo a los buitres que además nidifican en sus paredes…




Algunos grupos de escaladores se encuentran apostados para llevar a cabo su actividad favorita y nosotros entre risas y chascarrillos seguimos afrontando la primera subida del día…




El sol nos acompaña, los pequeños pueblos se suceden y los cuidados campos señalan que en sus pueblos aún hay vida que mantiene el entorno cuidado.




Tras unos quince km de subida empieza la bajada con horizontes tremendos. 

Escudriñamos lo que puede ser una segunda ruta en esta parte de este mundo, miramos con acongojo al tiempo que dejamos atrás la pared norte de esa sierra que acabamos de atravesar: El Montsec.




Bajamos a un embalse muy conocido y normalmente lleno. Es el primero de los embalses importantes del día de hoy que adopta el nombre del desfiladero por el que deja ir el preciado líquido: El de Terradets







Allí una carretera ahora abandonada juega con túneles y vistas al agua embalsada creando un juego de luces…

En un determinado momento encontramos algo inusual: unas hachas incrustadas en la pared que nos crean el desconcierto y nos ayudan a gastar las bromas más insospechadas, allí también existe un recordatorio a las personas que trabajaron en la construcción del embalse y de los túneles de la carretera

El pantano es tributario del más grande de Catalunya, el de Camarasa que está realmente bajo en lo que a agua se refiere. Seguimos por la carretera y un poco más adelante observamos unas paredes de impresión: La Roca Regina.

Los dos Lluises comparten pasado y experiencias de cuando eran mozos y se dedicaban a realizar excursiones por esta zona, pero el estomago aprieta y nos vamos hacia la Fontllonga.

Poco podíamos imaginar en esos momentos que la subida a dicho lugar iba a ser tan entretenida... en un momento en el que el viento o mejor dicho la falta del mismo dejaba paso a un sol que se convertía en inmisericorde.

El restaurante hacía honor a la quedada y tan solo nos quedaba continuar subiendo el puerto que teníamos por delante hasta dejarnos caer a lo que era el inicio de la quedada pasando por algún pueblo de apellido Meia o de Pau i Amor.



el recorrido

las fotos





12.- La quedada en el Montsec. Ager



Pero decirme: si pudierais elegir ahora que ya hemos terminado y visto la ruta, de repetirla, por donde la iniciaríais, por donde la haríais?

¿Por el sitio por donde hemos ido o por donde hemos finalizado?

Ni siquiera en eso los ciclistas tenemos un solo o único criterio, por ello había quien la hubiera realizado por donde hemos ido y había quien la hubiera repetido en sentido contrario, con eso sucede como con los cafés a la hora de finalizar una comida...

Ayer llovió, llovía en la noche, llovía cuando, cargando las bicis, aún de noche, enfilábamos las carreteras que nos llevaban a nuestro destino mañanero: un hotel junto a un lago en el municipio de Cellers, su nombre: El Hotel del Llac. Allí creía que en el día de hoy tan solo veríamos a nuestros compañeros de fatigas, desayunaríamos juntos, explicaríamos batallitas y nos confabularíamos para la próxima...

Esto de la bici siempre da sorpresas... 

Si, llegábamos lloviendo al hotel, aunque uno de los componentes previstos se ausentó y yo ni miraba al cielo. Tras una cristalera tenía la respuesta sin quererlo mirar: tras ese cristal había una piscina que señalaba lluvia constantemente, en mi la lluvia tiene ese poder mágico que en otros provoca el fuego.

Miraba ensimismado las gotas que provocaban pequeñas ondas en la piscina mientras luchaba por concentrarme en la conversación al tiempo que degustaba un bocadillo que tardó un tiempo en llegar.

El tiempo, lo se, gasta malas pasadas pero ayer, en el hotel, cuando miraba las ondas que se multiplicaban en la superficie de la piscina, el tiempo obraba un milagro.

En el pirineo es difícil que deje de llover cuando la probabilidad de lluvia es superior al 70% pero...

Un milagro siempre es posible y en aquel momento estaba a punto de obrarse uno.

Miro a Lluis que tuerce el gesto, el otro Lluis pregunta algo así como que a que esperamos, Ramón realiza nuevamente el gesto de la discreción y Elena abre los ojos mirándome sorprendida.

Las bicis salen de los coches, el montaje que siempre es necesario cobra fuerza y junto a un hotel, un lago, una montaña recién mojada, salimos pedaleando a por esta última.




La subida lenta es cadenciosa, las vistas a las nubes no dejan margen a un color que no sea el gris, solo los árboles desentonan en el contrapunto del color en un día que hace que pensemos en que nos situaremos sobre las nubes que se aferran a la montaña.

La idea de un frío pirenaico se materializa en nuestra mente.

Que poco sabemos de meteorología: ayer durante la ruta finalmente no llovió, no hemos pasado el frío esperado, nada ha ocurrido que no sea un tiempo normal e incluso algo cálido para la época, la situación y la altitud.




Alcanzamos una tras otra las pequeñas poblaciones que, encastradas en la montaña, subsisten ajenas al mundo. 

Subimos por una vertiente alejada y paralela a la que realmente debemos de atravesar, algún tobogán es tan solo un espejismo sobre lo que nos aguarda. 

Las montañas, la nuestra y la que se acerca paralelamente a la que vamos ascendiendo parecen echarse sobre nosotros. 

Al fondo hay un presunto vértice donde hacemos una transición de la primera a la segunda. Para ello debemos de subir y bajar un par de altos...




Lluis, conocedor de estos pagos nos informa de a partir de ese momento comienza lo bueno...

Nos hace saber que allí en lo alto hay un llano, conocido como de la Pua que será el que marque más o menos la mitad de la ascensión...

Vemos en nuestros relojitos velocidades de un dígito... apenas podemos acercarnos a los dos digitos y nos aplicamos como podemos a la subida, a la adecuación al perfil. 

Las curvas se suceden, Lluis que ha venido con una bici con un plato y un piñon se retuerce sobre el cuadro no pudiendo descansar sobre el sillín, necesita hacerlo así puesto que bajar la velocidad o la cadencia el pedalear se convertiría en caminar...

Al fin alcanzamos el Pla de la Pua que bordeamos dejándolo a nuestra derecha y vamos buscando con la mirada el fin de la ascensión... siendo ello una misión imposible... puesto que aún nos queda mucho por subir.

Las vistas a la cara sur del pirineo son de impresión, el pirineo se muestra en su verdadera magnitud, cerca, siempre lejos... inalcanzable en su dimensión.




Sant Alis no solo es una pista o un lugar de despegue de parapentes y alas delta, no es el punto más alto de esta sierra extraordinariamente rica en simas... 

Es también, para nosotros, el punto en el que comienza la bajada por el otro lado.

Cuando alcanzamos ese punto vemos a dos ciclistas que han subido desde Ager, uno lleva una de esas bicis que se pueden adquirir en un centro comercial por algo más de cien euros... viene el hombre un tanto perjudicado pero a mi me hace pensar en algo que siempre pienso:

Casi todo se puede llegar a hacer con cualquier cosa.

Miramos los parapentes desde lejos, allí, desde donde intentan despegar, valoran las condiciones del viento que se me antojan buenas. La dificultad parece estar, no en salir, sino en la de poderse mantener en el aire sin bajar puesto que las nubes están muy cercanas y sobre todo el viento no tiene continuidad... aún así hay quien despega para tan solo bajar.




Me toco la rodilla, busco en ella una pequeña marca que fue un día una herida, pienso en aquel doctor sudando, el pobre hombre tenía más miedo que yo al dar aquellos cinco puntos de sutura en la rodilla de aquel volador que había tropezado al intentar salir casi sin aire, que había tropezado y cayendo al suelo teniendo la mala suerte de que su rodilla no pudo amortiguar el impacto sobre una piedra que le hizo una pequeña raja... y recuerdo algún capitulo de aquella vida hoy algo lejana.




Bajamos la pista que desemboca en el pueblo, la que tantas veces llegué a subir. 

Cerca del cementerio está el cruce que si lo tomáramos hacia la derecha nos llevaría a Balaguer. Nosotros giramos a la izquierda y me detengo un segundo a ver un pueblo perdido en mi memoria, casi nada de lo que veo me recuerda a aquel pueblo que hace unos veinte años visitábamos para subir a volar... aquí, en este pueblo aprendí a volar en parapente.




El embalse de Camarasa sigue falto de agua y nosotros, tras alcanzar un punto bajo, enlazamos con el recorrido de la anterior quedada por el Montsec.

Ramón tiene problemas en una de sus rodillas y no es por haber tropezado o caído sobre una piedra. La subida anterior y quien sabe si el frío de la bajada o por otro motivo le está pasando factura... miro su bici y sus cubiertas y me cuestiono si son las adecuadas para una salida como la de hoy, en mi interior la respuesta es negativa...




Pasamos por los túneles de la antigua carretera desde donde seguimos subiendo hasta alcanzar un hotel junto a un lago donde comemos un menú que es un bufette...

Allí las sonrisas, los nuevos planes, las conversaciones sobre el bien y el mal nos acompañan, también la amistad se va haciendo hueco cada vez mayor, nos acordamos del gran Paco, del que está en Barcelona y del que no lo está.




Cae la tarde y con ella nos damos cuenta de que no hay nadie más en el comedor que unos ciclistas que saben que deben de marchar de allí confabulandose nuevamente en otra oportunidad.



el recorrido


en wikiloc